Hay algo en el aroma de la madera calcinada en la estufa y el crujido de los pasos sobre el pino que nos reconecta inmediatamente con lo esencial. En un mundo que se desplaza cada vez más veloz, Uruguay proporciona un refugio único: las cabañas de madera.Así sea frente a las bravas olas del Atlántico o escondidas entre las sierras de Lavalleja